Ha pasado tanto tiempo que no sé si estreno coctelera en lugar de retomarla. El trabajo me ha tenido sumida en un submundo en el que a los relojes parecían faltarles la mitad de las horas y las agujas corrían por la esfera, azuzadas por la impaciencia de mi jefe, casi tan rápido como yo. No quiero tentar la mala suerte, pero parece que la racha ya ha pasado. Se aproximan brisas suaves y pienso dejarme adormecer sin preocuparme de ser sacudida por algún temporal traicionero. Lástima que el vendaval se haya llevado mis 27 años de un soplo violento y certero. Ahora, de repente, me doy cuenta de que hace ya un mes que cumplí los 28 años. Si no hubiera sido por los regalos y un almuerzo improvisado, todavía estaría diciendo que tengo 27. Creo que, en ese caso, sería la persona más joven en comenzar a mentir sobre su edad. ¿Cómo se llama eso? ¿Mentirosa prematura?
3 comentarios
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mieditis de los 30 :-)) felicidades x tu cumple,y buen regreso.bss.
Sigue siendo una hermosa edad. No vale la pena mentir.
Besitos
Estoy con angeldemonio, el primer yuyaco te lo llevas a los 30. Felicidades en todo caso.