En Sevilla (y no sé si en otras ciudades) habita una extraña especie de ser humano con el cerebro a medio evolucionar. Se trata del "niño de papá", muy fecuente en el ámbito empresarial y en los lugares de recreo y ocio aptos sólo para bolsillos adinerados.
Este ejemplar humano basa su concepción del mundo en dos factores que están íntimamente ligados entre sí: el dinero y las apariencias. Partiendo de estos sólidos cimientos, estructura sus relaciones sociales, limitando las mismas a aquellas personas que tienen dinero y hacen ostentación constante de dicha posesión. Se puede, decir, por tanto, que salen a pastar en manada, y nunca se separan de su grupo, que es fácilmente reconocible por llevar chaqueta en casi todas las ocasiones aunque la temperatura ambiente sea de 40 ºC a la sombra, o bien sustituirla, en ocasiones que exijan ir de "sport", por un polo con un cocodrilo o un caballo en el pecho (no se admite la misma prenda, de igual o superior calidad y/o menor precio, si no lleva tales iconos de la manada) y naúticos, porque, como todo el mundo sabe, no hay nada más deportivo que unos zapatos "naúticos". También se admite pantalón corto y jersey (con cocodrilo o caballo, por supuesto) sobre los hombros, porque también es sabido por todos que sin jersey sobre los hombros no se es nadie, se pierde la apariencia, máxima principal del "niño de papá".
Pasemos, pues, a analizar su evolución vital. El "niño de papá" ha ido siempre a colegios de pago, institutos de pago y universidades de pago, por lo que no sólo nunca ha dependido de unas notas brillantes que le permitieran optar a una beca del Estado, sino que, además, ha ido aprobando asignaturas a golpe de talonario, previo soborno a los directores de las respectivas instituciones educativas. Coloquialmente, podríamos decir que se trata de un cazurro con títulos, que jamás ha puesto el más mínimo interés en aprender, consciente de que le esperaba un resplandeciente puesto de directivo en la empresa de papá.
En este orden de cosas, el primer empleo que desempeña el "niño de papá" es el de jefe, saltándose los 24.560 peldaños de la jerarquía empresarial, el sueldo de 600 € con promesas de aumentos que nunca llegan, y las agotadoras tareas de "chico para todo" que hacen que la jornada laboral dure aproximadamente 16 horas al día.
Una de las principales funciones que desempeña en su nueva vida el "niño de papá" es la del desayuno. Su jornada, que comienza no antes de las once de la mañana, se inicia con una pantaleónico desayuno de una hora en la cafetería más cercana. Entre tostada y tostada, aprovecha su valioso tiempo para hablar con Borja y concretar el próximo encuentro para jugar al golf, y con Nacho, cuyo nuevo coche ha elevado su autoestima hasta las nubes más altas de la atmósfera. Después se dirige, con el paso seguro (en realidad, pesado) de quien ha llenado su estómago al límite de su capacidad, a su despacho (más grande que la casa de la mayoría de sus empleados) a escribir unos e-mails, mirarse las uñas y dar algunas órdenes aleatorias a sus empleados. La relación jefe-empleado que se desarrolla entonces merecería un capítulo aparte, pero, a grandes rasgos, cabe señalar que el "niño de papá" reconvertido en jefe no suele tener idea de lo que está hablando, ni sería capaz de desempeñar ninguna de la tareas de sus empleados debido a su salto cuasi-olímpico en el escalafón empresarial. Por ello, en este momento se producen fallos, malentendidos y errores en la comunicación que pueden acabar con los huesos de algún empleado en la cola del paro. Por su puesto, el pseudo-jefe no conoce el significado de expresiones populares como "hipoteca a cuarenta años", "llegar a fin de mes", etc., así que firma despidos con la misma laegría con la que firmaría autógrafos.
Por otro lado, el "niño de papá" siempre forma parte de algún club social. Los científicos atribuyen este comportamiento a la creencia, largamente extendida entre su especie, de que la personalidad y la dignidad viene envuelta como regalo con la tarjeta de socio de este tipo de clubes.
A día de hoy, sorprende el ostracismo y el intacto estado de conservación de las costumbres de su especie, que defienden a capa y espada con grandes dosis de orgullo, soberbia y discriminación, así como con el uso excesivo de la billetera y la utilización casi nula de sus cerebros.

UUUUfffff!! Vaya post, que ha pasado en el trabajo??? tengo que matar a alguien??. Tu dí que sí, arriessgando...que lo leen algunos de tus jefes...pues nada, a dar la cara, que ya está bien!!jeje Muy bueno.
En Mexico les decimos Jrs y por lo general cuando les toca ya manejar la empresa una vez que papi murio, la empresa fracasa, naufraga y ellos viven de lo que quedo de dinero, que siempre es mucho. "Mas pierde un pobre cuando enrique, que un rico cuando empobrece"
jejejejejejeej y los canis? esos dónde los dejamos?. Que esos si que parecen de otra galaxia, que se necesita explotar tres minas de oro para hacer una cadena para uno de ellos
Y ese dialecto propio, esa fluidez verbal, ese amplio vocabulario
"Surmano,surprimo ahí aro, canija.."
en fin urbe sevillana
un saludo
Je,je Muy bien descrita esa especie de homínido evolucionado, yo creo que los hay por todo el país y con los mismos signos de pertenencia a la tribu. Hay otra sub-especie también digna de estudio, los que aspiran a entrar en ese círculo. Poderoso caballero es don dinero...
Que tengas buen fin de semana.
Alf: tranquilo, no ha pasado nada. Es simplemente que estoy harta de algunas actitudes. La única diferencia es que hoy lo he escrito, pero esto lo pienso tooooodos los días.
Sevillan: la figura del piljo es universal, aunque cambien de nombre, en el fondo, todos son iguales.
pepila-grilla: los canis merecerían también un post especial para ellos. Gracias por la idea. Prometo próximas entregas.
Haruzake: Los aspirantes a pijo son incluso más incomprensibles, ¿verdad?
Erdeladelaplantadabajo:
¿has visto arguna vej la peli er niño burbuja?
Esto era un niño que vivía en una habitación hermetica y que unos problemillas de alveolos, mayormente, no podía respirar el aire puro de la montaña que todoj respiramo.
Dentro de su habitación tenía tó lo nesesario pa jugá, hablá con loj coleguitas, chatea con laj chiquis, tomarse unos cubatillas, limarse laj uña, y sobre todo quedá pa jugá al golf con su amigo der arma Borja o organisá argún viajecito por ejemplo acuba con su amigo nicolá.
El único problema ej que al no poder sali sin el traje presurizao de la habitación burbuja, ni podía disfrutá de las maravillosas y espledorosas domingas de silicona de su mujé, ni tener ningun otra experiencia extrasensorial que no fuera únicamente la de echá alguna que otra bronca a la asistenta.
Como no quiero desvelá er final, prefiero que veas la peli aunque puedo imaginá que sabes como acaba.
eldeladelaplantadabajo que no quiere sabé ni de borjas, ni de nicolases, ni de otro sucedaneo de niño de papa. Por cierto donde se pongan las peras de mi mujé que se quiten to las excursiones a silicon valley.
Que asco me dan!! Van por la vida creyéndose lo más de lo más...y lo único que tienen es dinero a borbotones que ni siquiera han ganado ellos.
Agggg!!!!!!
Que triste...
Erdeladelaplantadabajo: ¿Quién serás? Me recuerdas a Bono... He visto la película, y me parece una comparación muy acertada. Yo también creo que lo de las excursiones a silicon valley ya está muy pasado.
Maria: ¡Agggggggg! ¡Vomitemos juntos!