Tengo la coctelera abandonadísima estos días, pero es que debo entregar un trabajo antes del próximo 15 diciembre, además de trabajar unas mil horas al día. Para suscitar vuestra comprensión y pena, dejo aquí lo que tengo que hacer:
1. El Cid es presentado como caballero ejemplar en cuanto a su condición de caballero obediente. Examine los episodios al respecto y justifíquelo razonadamente.
2. Los Milagros de Nuestra Señora pretenden despertar la devoción a María. Señale en cada uno de ellos a qué público determinado se puede dirigir en función de sus protagonistas y su lenguaje.
3. El Arcipreste de Hita menciona continuamente a la mujer. Destaque las descripciones físicas y morales que hace de ellas con casos explícitos de la obra.
4. Analice el siguiente texto, siguiendo los siguientes pasos:
a) Exponga el tema del fragmento.
b) Señale la eficacia de este tipo de verso y estrofa en función del relato.
c) Como ve, existe un gran dinamismo. Exponga cómo se logra, cómo son presentados los personajes e intente dar una explicación al empleo de los diferentes tiempos verbales (para lo cual, lo mejor es imaginar que está viendo una película, en la que hay diferentes planos).
Por las torres de Valencia salieron todos armados,
Mio Cid a los sos vasallos tan bien los iva acordando,
en salvo dexa las puertas omnes de muy grant recabdo
Allí dio salto Mio Cid en Bavieca el so cavallo,
de todas las guarniciones mucho bien es adobado.
La su seña sacan fuera, de Valencia dieron salto
bien cuatro mil de los suyos con Mio Cid ivan a cabo
e a los cincuenta mil vanlos ferir muy de grado.
Se aceptan todos tipo de condolencias... y también de sugerencias.
Acabo de pasar la última página de este libro de J.D. Salinger, libro que llegó a mí por casualidad, en versión original para mayor complicación, y al que hoy me encuentro en disposición de calificar de gran encuentro fortuito.
Tras la voz cansada de un narrador hastiado de la superficialidad del mundo circundante, se encuentra uno de los mensajes más esperanzadores con los que me he encontrado hasta ahora, dotado de una honda sensibilidad que no proviene de la mera unión de palabras altisonantes, de figuras retóricas ni de fáciles recursos estilíticos, sino de algo más profundo y complicado de conseguir, algo que destila cada punto y cada coma, cada espacio entre las palabras, cada línea que lo forma.
Y además creo que he leído este libro en el momento perfecto. Como Holden Caulfield, siento un hastío general. Estoy agotada, exhausta, de soportar día tras díaactitudes que me parecen nauseabundas, me he cansado de rodearme por obligaciónde detanto pijo ególatra e insensible, y empiezo a plantearme la necesidad de un cambio verdadero. que llegaré a asfixiarme, si sigo así durante mucho tiempo más.
"¿Sabes lo que me gustaría ser? ¿Sabes lo que me gustaría ser de verdad si pudiera elegir? (...) Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura".
Yo también quiero ser guardián entre el centeno y evitar que los niños caigan al precipicio.
Han dicho en la radio que hoy comienzan las primeras lluvias del otoño. Y, en efecto, debe ser así, porque las nubes corren por el cielo como presagios de cambios, dejando promesas de olor a tierra mojada y charcos en los arcenes. El verano es ya una cicatriz seca en mi memoria. Pronto tendré el pelo perlado de gotas de lluvia y esconderé la piel erizada y el deseo de una nueva estación tras un abrigo de entretiempo. Caminaré entonces sobre un tapiz de hojas que estrellan pedazos de otoño al crujir bajo mis pies, intentando recorrer la distancia que me separa de un nuevo verano, sin comprender que no se trata de espacio, sino de tiempo.
Nada de anemia, ni rastro. Después de los análisis, el motivo por el cual he ido dejando seis kilos por el camino este verano sigue siendo un expediente X. Y además se le suma alguno más: la proteína c reactiva. ¡Si es que lo sabía! Últimamente me levantaba por las mañanas y, nada más asomarme al espejo, ahí estaba la sospecha, rondando como nubes de tormenta sobre mi cabeza: "yo tengo que tener la proteína c reactiva disparada, se me nota en el aura"...
¿Pero qué proteína es esa? ¿Y por qué el médico de cabecera me ha mandado sin perder ripio a un especialista? ¿Es que me voy a transformar en hombre-lobo? ¿Me va a crecer un tercer brazo? ¿O me voy a convertir, quizás, en fan de Paulina Rubio? ¡No, por favor, que alguien me lleve a urgencias!
Tras verme resumida en cinco folios, reducida a gobulinas y hematíes, a porcentajes y baremos, sufrí un ataque de pánico escénico y a punto estuve de ponerme roja como un tomate ante el médico que los examinaba. ¿Esa soy yo? ¿Están recogidos en esos folios mis gamberradas de la infancia, mis manías, mi gusto exacerbado por el chocolate negro, el número de besos que he firmado cual artista entusiamada en los labios de Ale? ¿Están ahí mis notas del colegio, mi expediente de la facultad, los viejos calendarios de exámenes? ¿Están ahí los catorce años de compartir habitación con mi hermana, los veintisiete bajo el techo de mis padres, las vacaciones en Menorca?
Hoy quiero dedicar este post
-a los que se ríen de su sombra, de la de los demás y de la del viento;
-a los que ganan un infra-sueldo y aun así son felices;
-a los que se sienten guapos con legañas y el pelo revuelto;
-a los que no tienen necesidad de pertenecer a ningún club de altos vuelos para sentir que forman parte de algo;
-a los que viven en pisos modestos y pequeños que albergan grandes frigoríficos repletos de comida;
-a los que tienen los bolsillos llenos de pelusas y de sueños.
-a los que viajan en autobús;
-a lo que duermen con la conciencia tranquila y de un tirón.
-a los que sólo tienen dos pares de zapatos (unos para invierno y otros para verano) y, sin embargo, llevan recorrido mucho mundo (y lo que les queda por recorrer);
-a los que casi se licencian en matemáticas haciendo cuentas para llegar a fin de mes;
-a la función exponencial de la raíz cuadrada de pi elevado al cubo;
-a los que miran escaparates;
-a los que esquían y juegan al pádel por deporte;
-a los que salenadelante sin la ayuda de nadie;
-a los que son alguien por sí mismos;
-a los que heredan la ropa de otros;
-a los que nunca estrenan;
-a los que piensan que mañana será otro día;
-a los que nunca pierden la ilusión.
La Tierra ha temblado enfurruñada. Sin previo aviso, ha decidido sacudirse algunas de las cosas que llevaba encima, tales como casas, colegios, hospitales..., y, claro, ahora hay gente que necesita ayuda para reconstruir lo que ha perdido. Esta vez le ha tocado a Perú y, dejando a un lado la obviedad de la inevitable tragedia humana, lo que verdaderamente me ha llamado la atención es la reacción que se ha tenido desde los diferentes gobiernos de todo el mundo. Los datos son desoladores, paradójicos y terribles:
La ayuda más rápida se ha recibido del país más pobre del continente americano, Bolivia, mientras que el país más rico, Estados Unidos, sólo ha donado 75.000 dolares, que supone una cuarta parte del dinero destinado a la causa por parte de la Generalitat de Catalunya.
Sin ánimo de hacer apología política con este post, me gustaría poner un gran signo de admiración
(!)
sobre esta noticia (no hablemos de política; hablemos de personas).Y para terminar con valores cada vez más olvidados en estos tiempos de amnesia social, como la cooperación y el respeto, ahí queda este vídeo de Macaco.